La mayoría de las superficies artesanales agradecen un paño suave apenas humedecido. Sumergir, empapar o aplicar productos abrasivos puede alterar adhesivos, fibras, color o capas protectoras.
Una exposición solar intensa y continuada puede modificar pigmentos y resecar ciertos materiales. Elegir una ubicación estable conserva mejor la apariencia original.
Si aparece una unión floja o una marca, conviene detener el uso y consultarnos antes de improvisar una reparación. Conocer el material permite recomendar una intervención proporcionada.
Cada proyecto puede incorporar indicaciones específicas. Guárdalas junto con la pieza o toma una fotografía para tenerlas disponibles cuando llegue el momento de limpiarla.